Como es de dominio público, el verano deviene momento de lecturas selectas. Libros gordos, libros nuevos, revistas de filosofía.
El equipo de No Quiero Ser Tu Beto comparte una vez más con Usted qué catzo está leyendo en este enero 2009:
Espeche estudia «El origen de las especies», de Carlos Darwin. Como está embarazada, dice que quiere saber si existe la posibilidad de dar a luz “algo como más evolucionado”.
Yeannoteguy dejó para el verano la ímproba tarea de terminar el bodoque de 726 páginas de Marcelo Cohen, «Donde yo no estaba». Va por la página 410, justo donde dice: “Allí se despertó. Menudo sueño.”
Blei no tiene vacaciones, así que está leyendo desde diciembre el mismo libro: «Historia y conciencia de clase», de G. Lukács. Utiliza el tiempo que le da el recorrido de la Línea B de subte en sus viajes de casa al trabajo y del trabajo a casa, es decir, desde Estación Los Incas hasta Estación Pueyrredón y viceversa.
Igurren Correas dice haber seguido la recomendación de su amigo diputado del FPV, Dante Gullo.
Pires escudriña las tablas nutricionales de diversos alimentos en las góndolas de los supermercados de su barrio para detectar aquellos que aún poseen grasas trans, incluso en valores “no significativos”.
Y Usted, lector, ¿qué está leyendo?

3 Comments
Estoy leyendo lo que dice atrás el envase de shampoo pero creo que no estoy pudiendo ver por el brillo de mi pelazo.
No puedo dejar de leer la nota de Clarón: Literatura de verano: qué libros se llevaron los políticos a la reposera. Gracias por este aporte.
Mi verano literario terminó con Jack Kerouac, Escohotado, y el libro del fino Palacios. Siempre me gustó la poética policial. Y Marcos Arguiñanis, un panfletario alocado.
Qué trayecto para el verano.
¿Kerouac te invitó a probarla, Escohotado te la vendió y Palacios te metió en cana?
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