Skip to content

Las Bolsas Nacionales de Literatura II. Hoy: Madrid.

Iñaki Igurren Correas, nuestro Gerente de Marketing, echa luz sobre el Mercado Literario de la Madre Patria.
El Lector debe recordar que la Unidad de Cambio española es el Cervantes, una de las divisas más fuertes y antiguas del Mercado Literario Mundial.

Bolsa de Madrid
1 Marsé = 0,11 Cervantes
1 Pérez Galdós = 0,25 Cervantes
1 Quevedo = 0,92 Cervantes
1 Lope de Vega = 1,35 Cervantes
1 Vila-Matas = 0,12 Cervantes
1 Machado = 0,51 Cervantes

¿Por qué sube el Lope?
Continúa el alza del Lope de Vega por motivos que ningún analista literario alcanza a comprender. El rumor que más circula: el cineasta Peter Jackson estaría proyectando una adaptación al cine de «Fuenteovejuna», a ser estrenada en 2011, lo que podría disparar la cotización del Lope a alturas desconocidas aún para la literatura española desde que se inventó el Siglo de Oro (estrategia comercial ideada durante el siglo XIX que permitió elevar el valor del Cervantes muy por encima del Shakespeare durante 5 meses en 1921). A juicio de este cronista, la huelga de guionistas de Hollywood puede ser un batacazo para algunos inversores literarios que sepan aprovecharla.
(Ver el caso inverso del Bradbury.)

Estabilidad del Machado, en la mira
El Machado se mantendrá estable «siempre y cuando Joan Manuel Serrat no deje de cantar Caminante no hay camino», afirman los analistas ibéricos. Algunas casas editoriales tendrían preparadas, desde la primera internación del Nano, las Obras Completas de A.M. incluyendo un CD de poemas musicalizados por J.M.S. para lanzar como homenaje tras una hipotética muerte de este cantante.

Análisis pormenorizado de las Bolsas Nacionales de Literatura. Hoy: La Bolsa de Nueva York.

Nuestro Gerente de Marketing Iñaki Igurren Correas nos informa sobre el estado de situación del principal mercado de valores de los Estados Unidos.

Se le recuerda al Lector que la Unidad de Cambio norteamericana es el Whitman (los propulsores del Shepard aún no logran imponer su divisa).

Estas son las cotizaciones destacadas del mes:

1 Hemingway = 4,35 Whitmans
1 Vonnegut = 1 Whitman
1 Bradbury = 0,47 Whitmans
1 Salinger = 3,98 Whitmans
1 Twain = 4,03 Whitmans
1 cummings = 3,39 Whitmans
1 Auster = 7,25 Whitmans
1 Carver = 5,89 Whitmans
1 Shepard = 10,02 Whitmans
1 Wolfe = 8,40 Whitmans
1 Alejandro Morales = 5,15 Whitmans

Crisis = oportunidad
En los EEUU están asustados por la incipiente caída de su economía, pero algunos gurúes ya están pensando que quizás la literatura sea uno de los pocos mercados que se pueda beneficiar con esta crisis. Aprendiendo de las crisis argentinas (1974 a 2002), y otras más famosas, como las primeras dos Guerras Mundiales, EEUU se propone ir reclutando jóvenes escritores que lleven diarios personales, como una inversión para producir “relatos de crisis de la crisis del yo en la crisis” que alimenten al mercado literario mundial, narrando -según anticipan- lo que será -a partir de aproximadamente el año 2009- “el más reciente Trauma Americano”, cosa de tener qué publicar y vender durante los próximos 30 años.

Pánico hispánico
También hay temor e inquietud entre algunos inversores de raigambre conservadora frente al ingreso del primer chicano en la Bolsa Literaria Estadounidense.

¿Por qué baja el Bradbury?
Se estima que el Bradbury -en cierta época considerado un “commoditie literario“- seguirá bajando hasta niveles «escandalosamente infraliterarios e infraartísticos» (los términos pertenecen a Tom Wolfe). Esto se debe a la presión de la MPAA (Motion Pictures American Asociation), que pretende bajar los costos de las adaptaciones al cine de literatura de ciencia ficción, urgidos por el conflicto con el gremio de los guionistas.

Más información sobre el Mercado Literario Mundial y la cotización del Whitman, aquí.

Consejo LXXX para el buen escritor

Ten en cuenta que canson, maché o crêpe podrían ser el papel del intelectual en la sociedad.

Borgespok

borgestrek1.jpg

Diana Benzecry ilustra el conflicto

Borgismo: ¿de Borg o de Borges?

Terribles consecuencias diplomáticas podría acarrear para la Argentina un conflicto confesional que mantiene enfrentadas a la comunidad trekky local (desprendimiento de la organización interestelar de fieles nucleados en torno a Star Trek) y a la comunidad viuda de Borges. La trifulca se debe a la coincidencia que vino a cruzar dos directrices confesionales en una misma palabra: el borgismo, reivindicado doblemente como culto a Borges y como culto Borg (pueblo un tanto imperialista inclinado a absorber toda civilización con la que se topa, al grito de “somos los borg, prepárense para ser asimilados, la resistencia es fútil”).
En estos momentos, la Dirección General del Registro Nacional de Cultos analiza a la vez dos propuestas para reconocer el borgismo como culto lícito en el territorio nacional.
La decisión se viene posponiendo desde 2006, cuando, inspirada por el clima de celebración de la muerte del otrora escritor argentino Jorge Luis Borges, una comisión de notables consideró que “para Borges no alcanza la canonización, es preciso erigirle una religión propia”, y empezó a preparar los papeles para presentar en la mesa de entradas de la DGRNC.
La noticia se filtró, y alertados los trekkies residentes en la Argentina apuraron el armado de una presentación simultánea en la DGRNC, donde reclamaban el reconocimiento local del borgismo como culto interestelar borg.
El episodio, según relatan off the record fuentes anónimas, habría sido digno de subirse a youtube, si no fuera por la kodamafobia del medio local: la comisión de notables y la comisión de trekkies, con sus respectivos y llamativos atavíos, pisándose los talones desde la entrada carpeta en mano y peleando carrera en el mostrador por ganar el término “borgismo” para su causa.
Sucedió lo inimaginable: dos empleadas corearon a la vez “el que sigue”, y las presentaciones fueron entregadas simultáneamente. Ahí nomás el tradicional criterio burocrático de prioridad por orden de llegada perdió validez.
Desde entonces la querella por el borgismo lleva dos años sin resolución, durante los cuales se han presentado pruebas de fe diversas, así como ataques a las costumbres barbáricas del culto adverso. Mientras los borgistas de Borges afirman que los borgistas de Borg sacrifican monos en la fiesta religiosa en que celebran el fracaso de la remake de El planeta de los simios, los borgistas de Borg señalan a las filas enemigas como responsables de la deforestación y la contaminación de las papeleras que abastecen a cientos de miles de monográficos becarios en el mundo. Y si bien los borgistas de Borges cuentan con una serie de evangelios para interpretar ad infinitum, hay que reconocer que el de los trekkies es un culto mucho más colorido y extendido territorialmente, que cuenta además con el aval de la industria cinematográfica hollywoodense1.
Por lo visto, la Dirección General del Registro Nacional de Cultos se encuentra en un brete del que no saldrá fácilmente.
 

1. Algunos pensadores intentan llevar adelante un proceso de síntesis que lime asperezas y permita hacer uso común del término: véase al respecto la contribución de Alan Pauls.

Últimas cotizaciones del Shakespeare. Análisis del mercado mundial.

Nuestro Gerente de Marketing, Protocolo y Ceremonial, Iñaki Igurren Correas, nos informa desde la ciudad de Polóster (Holanda) algunos valores de las cotizaciones del Mercado Literario Mundial al cierre del viernes 21 de diciembre del corriente año.

WLM (World Literature Market)
Unidad de Cambio Internacional = 1 Shakespeare = 1 lingote de oro guardado en el Oxford Bank con el tamaño y la forma de las Obras completas de Shakespeare

Unidades de Cambio Nacionales
ALEMANIA: Grass = 0,0013 Shakespeares (-35%)
ARGENTINA: Borges = 0,41 Shakespeares (+10.81%)
BRASIL: Lispector = 0,39 Shakespeares (-)
CUBA: Martí = 0,18 Shakespeares (-18.18%)
ESPAÑA: Cervantes = 0,88 Shakespeares (-3.29%)
ESTADOS UNIDOS: Whitman = 0,18 Shakespeares (-21.73%)
GRAN BRETAÑA: Shakespeare = 1 Shakespeare
PORTUGAL: Saramago = 0,15 Shakespeares (-6.25%)
FRANCIA: Proust = 0,35 Shakespeares (+40%)
URUGUAY: Onetti = 0,02 Shakespeares (-69.23%)
VENEZUELA: Gallegos = 0,55 Shakespeares (-)

Sigue bajando el Grass
Según los teóricos del Instituto de Industrias Culturales de Frankfurt esto se debe a que todavía cuesta digerir en la Comunidad Internacional el hecho de que Grass haya sido nazi de niño y hoy escriba libros sobre eso. No queda claro por qué la indigestión, pero evidentemente las razones son diferentes y hasta opuestas según qué sector le pegue.

Se incorpora Venezuela al WLM
Rómulo Gallegos es su flamante moneda de cambio. Se trata de una divisa fuerte, amparada por una tradición de premios entregados desde 1964 en los mercados latinoamericanos -lo que le permitió acumular mucho crédito en la región- y que desde 1990 amplió su campo de injerencia hacia la Península Ibérica, con la premiación de Javier Marías. También se sustenta en una cantidad considerable de crudo.

Uruguay decadente
«La literatura uruguaya está pasando un momento decididamente malo», afirma Emerson Like Ann Palmer, editor de la revista literaria uruguaya “Uruguay literario”. «El conflicto con la Argentina ha dejado mal parada a nuestra literatura. El asunto de la papelera ha fomentado el mito de que “los libros uruguayos están contaminando los ríos de Sudamérica”. Esta frase la he oído anteayer en la CNN y luego fue repetida en Deustche Welle, la RAI y TVE.»

El Borges no para
El Borges no deja de subir desde que muchos lectores europeos cayeron en la cuenta de que Cortázar habría nacido en Bélgica. Algunos analistas señalan además que el recambio institucional del 10 de diciembre “le hizo muy bien a la literatura argentina colocada en el exterior”.

El Cervantes zozobra
El peso pesado de la literatura en lengua hispana continúa su lucha por la hegemonía literaria en Occidente frente al Profeta Shakespeare. Luego de haber repuntado los últimos años gracias al aumento de la población de escritura hispana en los EEUU, comenzó a bajar cuando la llamada “burbuja Cervantes” explotó en 1995 -fomentada desde 1990 por la campaña hispánica de los 500 años festejados en 1992-. La causa: nadie leía en realidad a Cervantes en los EEUU.
Lo que hoy hace suponer un avance de lo hispanoescribiente es el real crecimiento -¿destinado a desplazar a la hegemonía española?- de los escritores chicanos.

Nueva estrategia del Brasil
Tras ausentarse durante 2 años del WLM, Brasil se reincorpora con una Unidad de Cambio diferente. Reemplazando al antiguo Amado por “la” Lispector, los gurúes literarios de San Pablo consideran que podrán conquistar nuevos mercados en las suculentas aulas de las universidades europeas y norteamericanas, principalmente gracias al supraexotismo de esta divisa: mujer-rubia-brasilera-escritora.

Estados Unidos debate su identidad literaria
Tras el avance inexpugnable de la Doctrina de la Seguridad Nacional, el mercado literario norteamericano está revisando sus más arraigadas contradicciones, para proponer otras. Tom Wolfe declaró recientemente que “no podemos seguir sosteniendo a una divisa como el Whitman. Nuestra careta no puede ser la de un homosexual panteísta que estaría en contra de la guerra como base de la economía”. Diversos gremios y cámaras empresarias de la industria del libro se mostraron de acuerdo con esta postura, agregando además que “el hecho de que nuestra moneda valga 5 veces menos que la de un puto británico -«british fag» [refiriéndose al Shakespeare]- es algo inadmisible”. En este sentido, han comenzado los cabildeos en el Congreso para “hacer desaparecer de la faz de la Tierra” al Whitman e instalar definitivamente al Shepard, “porque es la mejor careta que nos podemos poner”.

Francia repunta
Las aspiraciones de Francia por recuperar el mercado literario mundial y sostenerse como Superpotencia están comenzando otra vez a tener visos de realidad. La clave: Houllebecq está escribiendo una biografía ficcional y futurista del actual presidente Sarkozy. Con este proyecto, el holding Cultura Francesa S.A. intentará imponer un nuevo género literario: la biografía de anticipación, un género que según los especialistas «reconfigurará todas y cada una de las premisas que sostienen al mercado literario actual».

Próximamente, Igurren Correas nos instruirá con un análisis pormenorizado del estado financiero-comercial de los distintos mercados literarios nacionales.

El Proceso (otra vuelta)

Como mencionamos en la última entrada, recibimos una novela que dice ser una “relectura de Kafka en clave de la política actual argentina”. Se llama, sugestivamente, El proceso (otra vuelta).

Para que Usted, lector, pueda darse una idea de por qué la novela dice aquello de sí misma, citamos un párrafo de la página 183:

«Era un caballero bajo y vivaz, un fabricante al que Kirchner conocía bien. Se lamentó de haber interrumpido a Kirchner en un trabajo importante y Kirchner, por su parte, se lamentó de haber hecho esperar tanto tiempo al fabricante. Pero esta lamentación la pronunció de una forma mecánica y con una entonación casi falsa, de tal manera que el fabricante, si no hubiera estado del todo preocupado por el asunto de trabajo, habría tenido que notarlo. En vez de eso, sacó rápidamente cuentas y gráficos de todos los bolsillos, los extendió ante Kirchner, explicó algunas cantidades, corrigió un pequeño error de cálculo que le había llamado la atención incluso con este recorrido fugaz, recordó a Kirchner un negocio semejante que había ultimado con él hacía aproximadamente un año, mencionó de pasada que esta vez otro banco se interesaba por el negocio aún a costa de los mayores sacrificios, y por fin enmudeció para conocer entonces la opinión de Kirchner. De hecho, también al principio, Kirchner había seguido bien las palabras del fabricante, la idea del importante negocio también lo había fascinado, sólo que por desgracia no a la larga, pronto dejó de escuchar, luego, aún durante un ratito, había asentido con la cabeza a las fuertes exclamaciones del fabricante, pero finalmente también dejó de hacer esto y se limitó a contemplar la cabeza calva, inclinada sobre los papeles, y a preguntar cuándo el fabricante reconocería por fin que todas sus palabras eran inútiles.»

El crítico literario y Gerente de Marketing de NQSTB, Iñaki Igurren Correas, afirma que se trata de “una gran novela que dará que hablar” y no duda en llamarla “el mejor ensayo ficcional político sobre la relación entre los funcionarios de Estado y los agentes económicos y de colocaciones”.

Por su parte, el crítico uruguayo y copulista Juan Perlo Battaglia no opina lo mismo: si bien admite que es una “gran novela”, sostiene que la misma camina sobre un límite tan delgado entre “una revolución literaria desarticuladora de todas las convenciones que sostienen a nuestro sistema literario”, y un simple “chiste interno”, que está condenada a pasar desapercibida.

Asimismo, Atilio Zamboni, postula en cambio que “se trata de una avivada”.

El debate queda abierto.

Estamos leyendo VIII

Recibimos la novela “El proceso (otra vuelta)”, del platense Alejandro Solyenitsin, que dice ser una «relectura de Kafka en clave de la política argentina actual”». Frente a tamaña afirmación del prologuista (Reynaldo López) se la dimos a leer a nuestros especialistas allegados.

En breve, sus veredictos.

Consejo LXXIX para el buen escritor

Al momento de fotografiarte para la solapa de tu nuevo libro, desestima las poses demasiado expresivas.

Vidas de Santos V: San Jerónimo Soffici o El santo doble

En el año 1234 se impone, como es sabido, la facultad exclusiva de la Iglesia para designar quién es santo y quién no. 302 años después, una mujer impura de Firenze (Italia) da a luz un niño al que bautiza como Leonardo.
La mujer, deseosa de encontrar su lugar en el Reino de los Cielos y arrepentida de sus pecados, mete a su hijo en un monasterio y ruega para que algún día los Cielos quieran convertirlo en Santo. Nunca se supo más sobre aquella mujer.

El niño crece fuerte, bello y devoto. En el monasterio de Sancti Hieronimus, a orillas del Adriático, se dedica a servir al obispo diocesano, y se educa bajo la tutela del padre Mario Soffici, con quien mantiene una discreta pero intensa relación homoerótica.

En el invierno boreal de 1552, los recursos del monasterio escasean, y el obispo tiene una idea: gestionar su propio santo con el fin de atraer peregrinos y donaciones al monasterio.

Lo conversa con su favorito, el padre Soffici, y ambos acuerdan en que el joven Leonardo es el candidato perfecto: desconocido en el mundo y casi huérfano, será fácil crear una biografía ejemplar con ese muchacho.

El obispo comienza a tramitar entonces, junto con el “postulador de la causa”, el padre Soffici -hacen falta dos personas para iniciar el proceso-, el título de Siervo de Dios, primer paso hacia la canonización.

El detalle es que para iniciar esta clase de procesos, el sujeto a ser canonizado debe estar muerto. Esto no resulta un problema, ya que el obispo y el padre Soffici se limitan a mentir en el informe sobre la vida de Leonardo, supuestamente muerto en medio de un acto de heroísmo martirizante.

La mentira sale bien, y el Papa de entonces (Julio III, el famoso “Papa gay”) otorga el decreto Nihil Obstat («nada obstaculiza» el proceso de canonización) y todos contentos.

Ya para la beatificación -el paso anterior a la canonización- el padre y el obispo tienen que pensar una estrategia más sofisticada, porque entienden que es preciso un milagro obtenido a través de la intercesión del Siervo de Dios.

Así es como por medio de amorosas exhortaciones el Padre Mario insta al joven Leonardo a realizar una aparición milagrosa en la cúpula más alta del monasterio. Pero algo sale mal y Leonardo cae los 27 metros que lo separan del suelo.
Para los monjes y los pocos fieles que por allí pasan, esto es un milagro (Leonardo ha caído hacia la parte trasera de la torre, por lo que todos creen que sencillamente se esfumó en el aire).

El Padre Mario corre a socorrerlo, pero es en vano: Leonardo ha muerto estrellado contra el suelo. A pesar de la profunda desazón que lo embarga, el religioso acepta la orden del obispo de ocultar el cuerpo y continuar con la pantomima.

Al poco tiempo, gracias a esta “aparición milagrosa”, el Papa gay concede la beatificación. Pero el padre Soffici no está contento, la culpa lo embarga cada segundo de su vida. En más de una ocasión le confiesa al obispo el deseo de suicidarse. El obispo diocesano hace oídos sordos a las protestas y reparos del padre, e insiste en terminar el proceso de canonización, sobre todo teniendo en cuenta los primeros buenos resultados que ha dado el funesto “milagro”: algunos cientos de peregrinos y un considerable aumento en las ofrendas.

Por otra parte, el obispo está hinchado las guindas con el llanto permanente del padre, porque si mientras el joven Leonardo vivía, las visitas a su alcoba eran contadas con los dedos, ahora directamente han desaparecido.

Al mismo tiempo, la indolencia del obispo exaspera al padre Soffici, mientras las arcas se llenan y cada vez más fanáticos se acercan al monasterio con la esperanza de recibir la bendición del Beato Leonardo.

Una mañana de octubre de 1553, durante la misa, el padre Mario Soffici -frente a cientos de peregrinos, monjes y fieles de toda calaña y extracción geográfica- se sacrifica por la aparición de Leonardo: clavándose una y otra vez un puñal en el abdomen repite su nombre con rabia.

El padre se desangra en el altar, pero nadie hace nada. Un ambiente extraño -como una amenaza de Lo Inminente- paraliza a todos en un presente absoluto y denso (algunos teóricos llaman a esta experiencia “percepción mística de lo Histórico”).

-¡Leonardo! -grita por última vez el padre Soffici, con la voz ronca y desahuciada.

Un rumor sordo se entrevera por entre faldones pesados y columnas; y una brisa agria antecede a la aparición de Leonardo que flota por encima del cuerpo exánime del padre. La belleza de Leonardo agrega al momento un cariz erótico, que pocos monjes evitan advertir. Y mientras todos lo observan sin otro deseo más que el de poder observarlo eternamente, el Beato sana las heridas del padre Soffici.
Cientos de ojos no parpadean durante todo el minuto que tarda en atravesar la nave principal hasta la puerta, para desaparecer sumergiéndose en la madera.

La congregación está exultante -no todos los días se asiste a un milagro de esta calidad- y repite una sola idea rotunda: «Leonardo es un Santo».

La excitación pasa, los días también y el padre Soffici vuelve en sí. Tras reiteradas amenazas de excomulgación por parte del obispo, el cura acepta seguir con el proceso de canonización del, todavía, Beato Leonardo.

Pocos meses después del verdadero milagro, llega la noticia de que Julio III declaró santo a Leonardo, bajo el nombre de San Jerónimo, en honor al monasterio (esto último, claro, a pedido del obispo). El padre Soffici muere inmediatamente después de recibir la noticia.
El monasterio se hace famoso. Es el comienzo de una era de opulencia en Sancti Hieronimus, a orillas del Adriático.

En 1556, el obispo idea su última gran obra: escribe la «Vida de San Jerónimo Soffici», en la que tergiversa los hechos para construir una hermosa y confusa historia en la que el padre Mario y Leonardo-San Jerónimo son dos almas gemelas que se brindan protección, «y por eso en la figura de un solo Santo están los dos».

Como es evidente, el nombre actual del Santo lo componen el monasterio (Hieronimus) y el padre Mario Soffici. Así, borrando su nombre de la hagiografía, el obispo se venga de aquel joven que le dio a su monasterio la gloria, pero le quitó a su vida el amor.